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Psicología adultos 2017-02-14T12:34:50+00:00

Especializados en el tratamiento de los trastornos de ansiedad

Todos utilizamos la palabra ansiedad con bastante frecuencia. A Terapsis acuden asiduamente pacientes asegurando que padecen ansiedad pero que no saben realmente lo que es, sólo que se sienten tan mal que no pueden describirlo con palabras y que desearían padecer cualquier otro trastorno de tipo físico, (al menos sabrían definirlo) que el tormento diario que supone para ellos no saber cómo controlarla.

Pero, ¿cuando es la ansiedad normal (adaptativa) y cuando puede llegar a ser un problema (disfuncional)?

La ansiedad es una emoción básica del ser humano que nos ha acompañado durante toda nuestra evolución como especie ayudándonos a sobrevivir, ya que esa emoción tan básica es en realidad, una compleja estructura cognitiva (todo lo relacionado con el conocimiento) y afectiva (relacionado con los sentimientos, las emociones y la motivación) con un sofisticado sistema de procesamiento de la información, encargado de organizar eficazmente todos nuestros recursos ante situaciones que percibimos como amenazantes. Es esa “alarma” que nos avisa para que nos vayamos preparando porque un determinado peligro nos acecha, por lo tanto debemos estar listos bien para luchar o bien para huir.

Es por lo tanto una reacción primitiva, refleja, y cuando esto sucede, se disparan una serie de mecanismos que nos hacen reaccionar, preparándonos para la acción, tanto a nivel fisiológico (sudoración, tensión muscular, respiración acelerada, palpitaciones…) como a nivel cognitivo (inquietud, miedo…) o conductual (evitamos la situación, huimos de ella o bien nos enfrentamos).

Por lo tanto, no cabe duda de que es un aviso excelente si la amenaza es real. Pero, ¿y cuando no lo es? A veces ocurre que esta eficaz alarma, no funciona como debiera, disparándose ante estímulos inofensivos.

Pondremos un ejemplo muy simple de un miedo anticipatorio bastante normal pero que podría derivar a la larga, en un trastorno de ansiedad si la intensidad de la respuesta fuese desproporcionada y la duración de sus síntomas prolongada.

Hoy tengo un examen y creo que lo llevo preparado pero me asaltan las dudas y el miedo a suspenderlo. De hecho me imagino sentado en mi mesa con el papel delante y no siendo capaz de responder a ninguna pregunta, es más, ya imagino hasta el suspenso y lo mal que lo pasaré si esto sucede. 

En esta ocasión está sonando mi “falsa alarma” porque mi cerebro ha procesado esa posible situación como real, así que empiezo a sudar, el corazón me palpita cada vez más deprisa, me irrito, me pongo nervioso y me entran ganas de no presentarme. Pero recapacito, tan solo me he puesto nervioso, es algo circunstancial, así que respiro, me relajo, analizo la situación y finalmente me examino porque en el fondo sé que estoy preparado y puedo aprobar.

Pero si no me hubiese presentado al examen por miedo a suspenderlo , es más, si esto me sucediera en mis siguientes exámenes, si en realidad comenzase a suspender por el bloqueo que me provoca el creerme que no lo voy a conseguir, si no lograra gestionar la situación de ninguna forma,( y esto me ocurriera puede que también en otras situaciones de mi vida cotidiana y durante un largo período de tiempo), mi miedo y ansiedad ya no serían adaptativos, ya no me ayudarían a resolver las situaciones o problemas, me perjudicaría, aparecerían los miedos irracionales, el insomnio, la preocupación en exceso, alguna crisis, la evitación de situaciones por temor… Y mi vida se vería limitada y condicionada por miedo a hacer cosas que antes realizaba sin ningún problema, sólo porque ahora veo peligro donde en realidad no lo hay, o al menos no tengo evidencia de que así sea.

Mi ansiedad ha pasado a ser disfuncional y debo acudir a un profesional que me ayude a solucionarlo.

Cierto es, y en ello coinciden muchos autores, que la explicación del desarrollo y mantenimiento de los trastornos de ansiedad es de naturaleza compleja y multicausal, influyendo factores y procesos biológicos, psicológicos, de desarrollo, culturales y de personalidad.

 

¿Qué trastornos de ansiedad tratamos en Terapsis?

Principales trastornos por los que se acude a nuestra consulta:

Fobia específica, miedo excesivo o irracional desencadenado por la presencia o anticipación de objetos o situaciones específicas (animales, sangre, altura, volar túneles…) Como consecuencia de la exposición al estímulo fóbico se produce una respuesta de ansiedad que puede llegar incluso al ataque de pánico.

Fobia social o trastorno por ansiedad social, miedo acusado y duradero a una o más situaciones sociales en las que la persona se expone a ser observada por los demás temiendo hacer algo o comportarse de manera que pueda resultarle embarazoso provocándole una respuesta de ansiedad.

Agorafobia (con o sin trastorno de pánico), aparición de ansiedad o comportamiento de evitación en lugares donde escapar puede resultar difícil o embarazoso o bien donde sea imposible encontrar ayuda en el caso de que aparezca en ese momento una crisis de angustia o síntomas similares a la angustia.

Trastorno de pánico, presencia de ataques de pánico (aparición de miedo intenso acompañado de síntomas fisiológicos como falta de aire, palpitaciones, miedo a perder el control), inesperados recurrentes y preocupación por la posibilidad de padecer nuevos ataques así como por sus consecuencias. Las personas con trastorno de pánico suelen desarrollar ansiedad anticipatoria ante la posibilidad de experimentar nuevos ataques.

Trastorno de ansiedad generalizada, preocupación y ansiedad excesivas persistentes, durante al menos seis meses, y difíciles de controlar, las personas con TAG se preocupan por cosas que es imposible o improbable que sucedan y por lo general estas preocupaciones suelen ser constantes.

Trastorno de estrés postraumático, reexperimentación de acontecimientos altamente traumáticos en ocasiones en forma de pesadillas, imágenes y recuerdos constantes e involuntarios.

Trastorno obsesivo-compulsivo, obsesiones que causan ansiedad y malestar significativos, y/o compulsiones cuyo propósito es neutralizar la ansiedad que provocan dichas obsesiones.

Otros trastornos psicológicos que tratamos en Terapsis

Trastorno depresivo, estado de ánimo depresivo, disminución del interés por el placer, alteraciones en el peso y en el apetito, insomnio o hipersomnia diario, fatiga o pérdida de energía, sentimientos de inutilidad o de culpa excesivos, incapacidad para pensar y concentrarse, indecisión y pensamientos recurrentes de muerte.

Trastornos psicofisiológicos o psicosomáticos, cuando factores psicológicos se consideran cruciales en las causa y en la evolución del trastorno físico. Cuando una persona somatiza, está expresando físicamente de algún modo su malestar psicológico.

Los síntomas de los trastornos aquí expuestos son a título orientativo, debes acudir a un profesional cualificado que evalúe y determine si realmente padeces alguno de ellos. Puede ocurrir que algunos síntomas de ansiedad puedan estar provocados por enfermedades físicas o por el consumo de fármacos o drogas.

Los trastornos de ansiedad son de los motivos de consulta en salud mental más comunes, de hecho, se estima que más de un 15% de la población general padecerá, a lo largo de su vida, algún trastorno de ansiedad

Más ayuda

También podemos ayudarte si tienes problemas de pareja, necesitas adquirir o mejorar tus habilidades sociales, aprender técnicas de relajación, trabajar tu falta de asertividad o mejorar tu autoestima.

En Terapsis utilizamos la hipnosis clínica como técnica coadyuvante dentro del contexto terapéutico cuando lo consideramos necesario. La hipnosis clínica no es un terapia en sí, es una técnica más que nos puede servir como herramienta de apoyo en el proceso terapéutico.

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